martes, 29 de mayo de 2012

Reformas pendientes

Medio: La República


Fecha: 21-05-12

Link:

http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/reformas-pendientes-21-05-2012


Nota:


Según el informe de la OCDE Perspectivas Económicas de América Latina 2012,  los países de la región han hecho notables avances durante las últimas dos décadas para elevar la presión impositiva. Mientras que en 1990 el promedio de ingresos tributarios era de 14,9% con relación al PBI, el informe señala que en el 2010 el promedio de ingresos de las 12 economías más fuertes de América Latina ascendió al 19,8%.

Aunque todavía lejos de la presión tributaria promedio de los 34 países miembros de la OCDE, que se sitúa en el 34,3% del PBI, el gran desafío regional en el campo fiscal reside en modificar la base de la presión tributaria que se encuentra fundamentalmente orientada hacia impuestos no progresivos, por el cual los sectores de menores ingresos son los que tienen sobre sus hombros la mayor parte de la carga impositiva recaudada a través de los impuestos al consumo.

Una estructuración regresiva en materia de impuestos, que representa el 35% del total de los ingresos promedio en la región, significa que los que menos tienen son los que más pagan generando como resultado las mayores tasas de desigualdad del planeta.  En los países más avanzados del planeta, cuya presión tributaria es mayor y se asienta sobre una estructura progresiva, el impuesto al consumo representa en promedio el 20% de los ingresos y la carga mayoritaria de los aportes está puesta sobre el impuesto a la renta personal.

El nivel de desarrollo que han alcanzado los países que se agrupan en la OCDE ha sido posible entonces por la construcción de sociedades más igualitarias y ello se debe, fundamentalmente, a la conformación de una estructura impositiva de carácter progresivo acompañada de sectores públicos más grandes que facilitan la redistribución del ingreso.

Para graficar la situación de nuestra región y el tipo de reformas pendientes en materia tributaria basta con mirar el país señalado como modelo: Chile, que en 2011 nuevamente alcanzó una envidiosa tasa de 6% de crecimiento económico y que está ubicado como el número 22 en el índice del ranking de competitividad global del World Economic Forum. El éxito alcanzado no ha logrado evitar las protestas impulsadas desde el sector educativo que reclama justamente la introducción de cambios en la estructura impositiva para financiar la educación pública.

La presión tributaria, en el país considerado como el modelo en la región, ronda el 20% con relación a su PBI y en calidad de su educación primaria se encuentra en el puesto 123. La combinación entre una educación pública deficiente desde la base y una estructura impositiva regresiva ha hecho de Chile un país con alta desigualdad y baja movilidad social a pesar de sus altas tasas de crecimiento, un esquema generalizado y explosivo entre los países de la región.

Los estudiantes chilenos han puesto en el debate público las reformas que tenemos pendientes en la región y están señalando a la clase política el camino que deben seguir nuestras democracias para alcanzar el desarrollo.