viernes, 10 de febrero de 2012

Una bella sintonía

Medio: La República (Perú)


 

Link: http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/una-bella-sintonia-08-02-2012

 

Nota:

 

El presidente uruguayo José Mujica señaló hace algunos días que el Mercosur, un proyecto estratégico de integración concebido para impulsar las potencialidades entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, se encuentra “estancado”, sin una garantía institucional y que funciona por llamadas telefónicas cuando aparecen las dificultades. Las apreciaciones negativas de Mujica sobre el estado actual de la integración representan, sin embargo, las claves que han permitido el avance de este proceso.

A excepción de la UE, los grandes acuerdos que se han impulsado en el mundo como el NAFTA en América del Norte o la ASEAN entre los países de Asia-Pacífico, aspiraron a crear solamente zonas que dinamizaran los flujos de comercio e inversiones. El Mercosur se propuso y ha logrado avanzar en otros planos debido, como describe el académico argentino Andrés Malamud en diversos trabajos, a su creación mediante un arreglo institucional versátil y sin la existencia de instituciones comunes integradas por expertos entre los países. El pragmatismo y la flexibilidad aplicados tuvieron como trasfondo la desconfianza de los países con el diseño de arreglos institucionales que pudieran crear frenos burocráticos y restricciones a las soberanías.

Mientras que la UE ha creado un poderoso entramado institucional de carácter supranacional, en el Mercosur los presidentes conservan la iniciativa y la última instancia de decisión en una lógica de tipo intergubernamental. A juzgar por cómo se han ido solucionando los distintos desafíos que se fueron presentando, esta estructuración ha resultado no solamente novedosa sino crucial para hacerlo avanzar aunque todavía no se haya logrado completar totalmente. Es por eso que la conclusión de Malamud es que las instituciones nacionales, al igual que las supranacionales para el caso europeo, pueden también generar las bases para la integración regional. Se trata de un camino con una institucionalidad diferente y que funciona de acuerdo a la dinámica de los sistemas presidenciales de los cuatro países.

El historiador uruguayo Methol Ferré pensaba que el ingrediente clave de la integración en Sudamérica estaba en un arreglo entre Argentina y Brasil. Su pensamiento lo desarrolló a partir del discurso que pronuncia Juan D. Perón en 1953 donde se refiere a la necesidad de llegar a ese entendimiento. Los audaces acuerdos impulsados en los años 80 entre los presidentes de Argentina Alfonsín y de Brasil Sarney fueron tributarios de ese pensamiento y generaron el marco para el entendimiento. Los presidentes que los sucedieron celebraron en 1991 un tratado que incluyó a Uruguay y Paraguay para finalmente constituir el proyecto de integración regional más ambicioso y novedoso luego de la UE.

El Mercosur es un concierto que en ocasiones desafina por las dificultades que generan las asimetrías de las distintas economías que lo integran, pero ha logrado avanzar y ser una realidad tangible desde la cual se puede soñar con desafíos mayores. La buena noticia es que el tango argentino y el samba brasilero empiezan a sonar junto a los huainos peruanos, la cueca chilena y el vallenato colombiano.