Medio: La República (Perú)
Fecha:
08/02/2012
Link: http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/una-bella-sintonia-08-02-2012
Nota:
El
presidente uruguayo José Mujica señaló hace algunos días que el Mercosur, un
proyecto estratégico de integración concebido para impulsar las potencialidades
entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, se encuentra “estancado”, sin una
garantía institucional y que funciona por llamadas telefónicas cuando aparecen
las dificultades. Las apreciaciones negativas de Mujica sobre el estado actual
de la integración representan, sin embargo, las claves que han permitido el
avance de este proceso.
A
excepción de la UE, los grandes acuerdos que se han impulsado en el mundo como
el NAFTA en América del Norte o la ASEAN entre los países de Asia-Pacífico,
aspiraron a crear solamente zonas que dinamizaran los flujos de comercio e
inversiones. El Mercosur se propuso y ha logrado avanzar en otros planos
debido, como describe el académico argentino Andrés Malamud en diversos
trabajos, a su creación mediante un arreglo institucional versátil y sin la
existencia de instituciones comunes integradas por expertos entre los países.
El pragmatismo y la flexibilidad aplicados tuvieron como trasfondo la
desconfianza de los países con el diseño de arreglos institucionales que
pudieran crear frenos burocráticos y restricciones a las soberanías.
Mientras
que la UE ha creado un poderoso entramado institucional de carácter
supranacional, en el Mercosur los presidentes conservan la iniciativa y la
última instancia de decisión en una lógica de tipo intergubernamental. A juzgar
por cómo se han ido solucionando los distintos desafíos que se fueron
presentando, esta estructuración ha resultado no solamente novedosa sino
crucial para hacerlo avanzar aunque todavía no se haya logrado completar
totalmente. Es por eso que la conclusión de Malamud es que las instituciones
nacionales, al igual que las supranacionales para el caso europeo, pueden
también generar las bases para la integración regional. Se trata de un camino
con una institucionalidad diferente y que funciona de acuerdo a la dinámica de
los sistemas presidenciales de los cuatro países.
El
historiador uruguayo Methol Ferré pensaba que el ingrediente clave de la
integración en Sudamérica estaba en un arreglo entre Argentina y Brasil. Su
pensamiento lo desarrolló a partir del discurso que pronuncia Juan D. Perón en
1953 donde se refiere a la necesidad de llegar a ese entendimiento. Los audaces
acuerdos impulsados en los años 80 entre los presidentes de Argentina Alfonsín
y de Brasil Sarney fueron tributarios de ese pensamiento y generaron el marco
para el entendimiento. Los presidentes que los sucedieron celebraron en 1991 un
tratado que incluyó a Uruguay y Paraguay para finalmente constituir el proyecto
de integración regional más ambicioso y novedoso luego de la UE.
El
Mercosur es un concierto que en ocasiones desafina por las dificultades que
generan las asimetrías de las distintas economías que lo integran, pero ha
logrado avanzar y ser una realidad tangible desde la cual se puede soñar con
desafíos mayores. La buena noticia es que el tango argentino y el samba
brasilero empiezan a sonar junto a los huainos peruanos, la cueca chilena y el
vallenato colombiano.