Medio: La República (Perú)
Fecha:
15/02/2012
Link: http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/sirven-las-sanciones-internacionales-15-02-2012
Nota:
Era una fría mañana de febrero de
1962 cuando el presidente John F. Kennedy, un serio fumador de puros, citó a su
secretario de prensa en el Salón Oval para encomendarle una misión especial:
salir por las tiendas de Washington DC para adquirir todos los puros cubanos
que encontrara en los alrededores. Horas más tarde el diligente colaborador
regresó con más de mil puros para su jefe. Luego de felicitarlo, un sonriente
Kennedy sacó de un cajón unos papeles y exclamó: “Ahora puedo firmar esta orden
que restringe nuestro comercio con Cuba”.
Así comenzaron las sanciones que acaban de cumplir 50 años de vigencia. Los resultados de ese castigo unilateral impuesto por la mayor potencia mundial a una pequeña isla mostraron que la principal víctima ha sido el pueblo cubano y que antes de modificar la situación política, objetivo principal buscado, otorgó a sus dirigentes todas las razones que necesitaban para cerrar filas y fortalecerse frente a la agresión externa. La evidencia sobre el fracaso de cinco décadas de dolorosas sanciones no ha sido suficiente, sin embargo, para modificar una de las políticas más retrógradas e ineficaces de la política exterior de EE.UU.
El desatino comprobado de aplicar sanciones que sufren los pueblos y que fortalecen a su clase dirigente tampoco ha servido para disuadir a norteamericanos y europeos de repetir el mismo error con Irán, cuyo gobierno estaría embarcado en desarrollar energía nuclear para aplicar a usos militares. La creciente presión que se ejerce sobre este país para evitar que avance con sus ambiciones nucleares ha logrado solamente debilitar a la sociedad civil iraní y a la oposición reformista agrupada bajo el llamado Movimiento Verde. Quienes han resultado favorecidos son los sectores conservadores que detentan el poder real: los clérigos islámicos y los grupos que conforman la Guardia Republicana. Todas las penurias que sufre la población iraní ahora tienen su razón de ser en los extranjeros que oprimen a Irán, argumenta el gobierno.
Los principales dirigentes opositores en Irán están hoy encarcelados y no se les permite competir electoralmente. Una estrategia de presiones e incentivos por parte de Occidente podría desplegarse para posibilitar su participación en las sucesivas elecciones parlamentarias y en las presidenciales que tendrán lugar en 2013. La llegada de los sectores reformistas al poder podría poner en marcha un proceso de secularización y desmilitarización de las estructuras que hoy gobiernan Irán.
Una política dirigida a lograr la participación de los líderes de oposición para que haya real competitividad en los procesos electorales volcaría el apoyo ciudadano a los reformistas en el contexto de un Irán mayoritariamente urbano y en proceso de modernización. Mediante esa agenda alternativa la comunidad internacional podría contribuir con un cambio pacífico más sensato y realista, a mediano plazo, evitando el aislamiento y la agresión con sanciones que hoy sufren los iraníes pero que usufructúan quienes detentan férreamente el poder.