Medio: La República (Perú)
Fecha: 18/01/2012
Link: http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/la-region-del-futuro-18-01-2012
Nota:
El
vigoroso crecimiento económico de A. Latina, que está por arriba del promedio
mundial, ha disparado un debate acerca de su real alcance y posibilidades.
Mientras que los escépticos señalan que se trata solamente de un momento de
prosperidad dependiente de la compra de materias primas por parte de China, la
lectura de los datos entre las filas de los optimistas, como el presidente del
BID Luis Alberto Moreno, pronostica, sin dejar de señalar los desafíos
pendientes, que ésta será la década de AL.
El
informe 2011 de la Corporación Latinobarómetro, que viene realizando mediciones
de la opinión pública en la región desde 1995, se hace eco del optimismo proponiendo
que “la mayor de las tareas no es cambiar A. Latina, que está bastante bien
encaminada, sino cambiar la imagen que el mundo tiene de ella”. Para
Latino-barómetro estamos transitando la senda hacia el desarrollo y entrando en
una etapa caracterizada por un nuevo paradigma de progreso acumulado y
paulatino que rompe los ciclos de bonanzas y colapsos que nos agobiaron
históricamente.
El
buen momento que atravesamos tiene su explicación esencialmente en la esfera de
la política y en ese cuadrante se juegan las posibilidades de sostenerlo y
ampliarlo. Nuestro mayor logro es haber hecho que la democracia perdure y se
extienda como nunca antes había sucedido. El fortalecimiento de las
instituciones para poder aplicar políticas más responsables en el manejo de los
recursos provenientes de un ciclo económico favorable y la aplicación de
políticas inclusivas forman parte de ese pragmatismo que se ubica entre los
revolucionarios y los fanáticos del mercado, que describe Javier Santiso y que
denomina como “la economía política de lo posible”.
Los
datos que dan cuenta de los resultados producidos entre 2000 y 2010 por ese
posibilismo fueron registrados por la CEPAL en el informe “Balance de una
década en América Latina”. Allí aparece la drástica reducción de la deuda
pública, la acumulación de reservas internacionales que se cuadriplican y la
pobreza que disminuye en un 10% durante ese período, aunque sin lograr algo
parecido en la reducción del nivel de desigualdad que todavía hoy es el más
alto del planeta.
Las
“brechas por cerrar y los caminos por abrir” es la otra parte que aborda la
CEPAL para señalar los múltiples desafíos pendientes que debemos encarar para
posibilitar el desarrollo. En esa agenda aparecen, como parte de los temas
cruciales para consolidar la buena marcha que transitamos, la educación
pública, la inclusión social universalizando las políticas que han funcionado,
la inversión en ciencia y tecnología, el fortalecimiento del Estado para hacer
frente al crimen organizado, la incorporación de valor agregado en las
exportaciones y la diversificación de los mercados.
Las
condiciones existentes permiten suponer que la mayoría de los países de AL
tendrán su década de seguir consolidando el sistema democrático y
encarando los desafíos pendientes. Esa apuesta ya la están haciendo los jóvenes
europeos que emigran a nuestras tierras. Muchos de ellos vienen para participar
de un lugar que ven como la región del futuro.