miércoles, 30 de noviembre de 2011

Una política agotada

Medio: La República (Perú)


 

Link: http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/una-politica-agotada-30-11-2011


Nota:

 

En una entrevista realizada por la periodista Mary Anastasia O’Grady, el ex presidente de Brasil Fernando H. Cardoso manifestó que la guerra contra las drogas ha fracasado rotundamente según muestra una abrumadora evidencia. (Wall St Journal, 21/11/11). La alternativa que propone a la política del combate a la producción y la penalización del consumo, aplicada por los gobiernos desde hace décadas, es despenalizar el uso de la marihuana para consumo personal. Su propuesta –fruto de la experiencia de haber aplicado para Brasil la misma receta pero sin obtener resultados– apunta a lograr reducir los niveles actuales de consumo, la disminución de la violencia y la violación de derechos individuales asociada a su persecución. Su mayor preocupación es finalmente evitar que las drogas se transformen en la mayor amenaza para los sistemas democráticos de A. Latina.

En coincidencia con sus declaraciones Cardoso firmó una carta junto a otros ex presidentes como Jimmy Carter, César Gaviria, Vicente Fox y reconocidas personalidades provenientes de distintos sectores de la sociedad como Gilberto Gil, Mario Vargas Llosa o Sting. La misiva, que tenía como título “La guerra global contra las drogas ha fracasado y ya es tiempo de un abordaje diferente”, fue dirigida al primer ministro David Cameron y los miembros del Parlamento británico en apoyo a la Iniciativa Global para la Reforma de Políticas de Drogas lanzada en la Cámara de los Lores por la Fundación Beckley.

El apoyo expresado a este esfuerzo global y la necesidad de impulsar cambios lo justifican en las devastadoras consecuencias que ha dejado la guerra contra las drogas, cuya ineficacia está dada por la cantidad de consumidores que hay en el mundo, la enorme corrupción que amenaza la viabilidad de las democracias y la creciente violencia asociada al narcotráfico. En países como México, probablemente uno de los casos paradigmáticos del fracaso de esta política, se han producido alrededor de unas 50.000 muertes en relación con el narcotráfico desde el 2006.

Es necesario recordar que la guerra frontal contra el narcotráfico desplegada por Calderón se había justificado como la única solución frente al grado de infiltración que habían logrado los cárteles en México mediante el uso de recursos económicos. El fracaso evidente de esta política y los indicios alentadores de la legalización del consumo personal en países como Holanda o Portugal, o los resultados que ha tenido una intensa y extendida campaña para desalentar el consumo de tabaco, son los motivos que se esgrimen para proponer un enfoque centrado en campañas educativas de prevención y rehabilitación. 


El mundo sin drogas que persigue el paradigma prohibicionista ha creado el efecto contrario al buscado y nuestras sociedades están jaqueadas por este flagelo.  Un debate global que produzca la implementación de políticas alternativas y superadoras se torna urgente antes de que la captura de nuestros Estados sea un fenómeno irreversible.