lunes, 14 de noviembre de 2011

La "tercera ola" revisada

Medio: La República (Perú)


 

Link: http://www.larepublica.pe/columnistas/desde-fuera/la-tercera-ola-revisada-14-11-2011


Nota:

 

Según el término “olas democráticas”, acuñado por el politólogo norteamericano Samuel Huntington, la historia reciente se podría dividir en períodos donde la democracia tuvo avances y retrocesos. La última de estas olas, que sería la tercera, tuvo sus comienzos en la década del 70 del siglo XX y llega hasta nuestros días conformando el período más prolongado y de mayor cobertura geográfica de la historia de la democracia. Es la primera vez que tantos países –y por tanto tiempo– adoptaron como sistema político a la democracia.

Las democracias de la tercera ola han logrado consolidarse como democracias electorales donde el único mecanismo que brinda legitimidad de origen para acceder al poder son elecciones libres, justas y transparentes. El consenso existente sobre la forma de acceso al poder, sin embargo, representa solamente una de las dimensiones constitutivas de una democracia. Mediante una concepción multidimensional, que ha sido plasmada en distintos acuerdos políticos como la Carta Democrática Interamericana, se entiende que, además de la dimensión del origen democrático, existe la dimensión del ejercicio del poder que supone el respeto a la división de poderes y la vigencia del estado de derecho. A estas dos dimensiones la complementa una tercera que se refiere a los resultados que la democracia debe producir para una ciudadanía plena.

Dentro de la tercera dimensión hay un aspecto fundamental que es la participación de la mujer en los espacios de decisión política. Los avances que se han dado en esta materia durante los últimos años han sido notorios aunque todavía incompletos. Un país de la envergadura de Brasil está siendo gobernado por una mujer y en la Argentina la ciudadanía ha brindado un nuevo mandato a la mujer que gobernó durante los últimos cuatro años. La creciente presencia de la mujer en los espacios de decisión política también comienza a darse en la conducción de las carteras ministeriales, en los Congresos con diputadas y senadoras, en el gobierno municipal y en urbes como Lima, que gobierna una mujer.

La importancia de la participación de la mujer en los espacios de decisión política, los desafíos que enfrentan y cómo pueden ser superados para convertirlo en una realidad, comienza a ser objeto de estudio e interés por un creciente número de instituciones y académicos. IDEA Internacional, una organización intergubernamental con sede en Suecia, junto al programa de las NNUU, denominado “ONU Mujeres”, que lidera la ex presidenta de Chile Michel Bachelet, han desarrollado una metodología de estudio para monitorear la cobertura que los medios realizan durante los procesos electorales con enfoque en los temas de género.

La metodología desarrollada, que permite cuantificar temas como la cobertura periodística a candidatos y candidatas a la Presidencia y/o al Parlamento, la cobertura de los temas relacionados al género durante las campañas, evaluar el sesgo de la cobertura de las candidaturas e identificar casos en los que se evidencia un tratamiento estereotipado o sexista, fue aplicada en tres procesos electorales que tuvieron lugar entre 2009 y 2010: Bolivia, Costa Rica y República Dominicana. Los principales periódicos, los programas de noticias de la TV abierta y los programas radiales fueron analizados para relevar la información.

Los hallazgos del estudio brindaron datos muy reveladores sobre las dificultades y obstáculos que existen todavía en el campo mediático para que la mujer pueda continuar accediendo a espacios de decisión política. Por ejemplo, la cobertura de los temas de género en la prensa escrita no llegó a representar más del 10% de las noticias tratadas en estos países durante los procesos electorales, siendo casi igual en la TV o en la radio. La cobertura a los candidatos y candidatas a las distintas Cámaras mostró que los porcentajes de cobertura en los tres tipos de medios no se correspondieron con el porcentaje de mujeres que figuraban en dichas listas. En Bolivia, por ejemplo, mientras las candidatas mujeres a la Cámara Baja representaron un 47% de las listas, la cobertura que recibieron en prensa fue del 26%, en TV, del 13% y en radio del 34,8%. En la República Dominicana mientras las candidatas mujeres representaron un 35%, la cobertura fue del 15,6% en prensa, 27,6% en TV y 23,4% en radio. Los candidatos tuvieron entonces una sobrecobertura y mayor exposición en los medios que a las candidatas.

Una primera conclusión que se podría hacer es que los medios tienen pendiente la tarea de realizar una mayor y mejor cobertura sobre los temas de género durante los procesos electorales de modo de generar un campo de juego nivelado entre hombres y mujeres. La responsabilidad de los medios es muy grande y pueden marcar la diferencia con temas de esta índole.

El tema de la mujer, como también muestra la Base de Datos de Género y Partidos sobre la participación política de la mujer en AL que han conformado IDEA Internacional y el BID,  no se agota en los medios exclusivamente. Para la conformación de esta base se llevó adelante un estudio que involucró a 94 partidos y movimientos de 18 países de la región. Entre los datos relevantes de este estudio, por ej., se encontró que en promedio el 50% de los afiliados a los partidos son mujeres pero que solamente el 16 % ejerce cargos dirigenciales; o que el 24% de los partidos asigna recursos específicos para la capacitación de sus cuadros femeninos.

Los partidos y movimientos políticos, al igual que los medios, aún tienen una agenda de género que abordar para facilitar el acceso de la mujer a instancias de decisión y construir democracias con mayor calidad. Las mujeres tienen mucho que transmitir y dar en la política como vienen demostrando hasta ahora  en los distintos espacios de decisión que participan. Celebrar la tercera ola democrática es también reflexionar sobre esta cuestión tan trascendente para nuestras democracias.