Medio: El Tiempo (Colombia)
Fecha:
22/08/2011
Nota:
América del Sur atraviesa un momento especial, una coyuntura
caracterizada por un intento de mayor confluencia entre los países que la
integran. La nota distintiva de esta excepcionalidad es la búsqueda de
respuestas comunes para enfrentar los desafíos internacionales abriendo la
posibilidad en ese recorrido, a través de una decidida voluntad política y una
gran dosis de pragmatismo, de concretar la retórica integracionista de larga
data.
Una serie de factores complementarios explicarían la
emergencia de la región como una entidad con mayor protagonismo en las
relaciones internacionales: el distanciamiento de los Estados Unidos, ocupados
desde 2001 en la "guerra contra el terrorismo" y el agobio generado
por su crisis económica interna, que prefigura el fin del mundo unipolar, la
expansión de la economía china que demanda las materias primas que nuestros
países producen generando mayores divisas y el interés geopolítico de Brasil en
asegurar una zona de estabilidad y prosperidad liderando la constitución de un
bloque de países en Suramérica.
En esta historia reciente de construcción de una
identidad regional, el mayor hito político ha sido la constitución de la Unasur
en el 2007. Desde esta nueva realidad, y como parte de sus mayores logros, se
anotan la mediación en el conflicto entre Colombia y Venezuela y el apoyo
expresado a la democracia ecuatoriana mediante una reunión de emergencia para
tratar y desarticular el alzamiento de la policía contra el presidente Correa.
La Unasur se ha visto fortalecida con otros hechos
recientes, como el inesperado giro de Colombia desde que asumió la presidencia
el presidente Juan Manuel Santos. La preferencia por una política de carácter
multilateral y la concertación sin distingos ideológicos como eje prioritario
de la política exterior colombiana, buscando una alternativa a la relación
bilateral con los Estados Unidos y superando el desencuentro con los vecinos,
es coincidente con la agenda de política exterior de los otros países y
ratifica el rumbo de la región.
La reunión extraordinaria de ministros de Economía
celebrada recientemente en Lima para enfrentar en conjunto las consecuencias
que está generando la crisis económica internacional y la decisión de crear un
Consejo Suramericano de Economía y Finanzas, dentro de un foro que hasta
ahora había tenido un carácter esencialmente político, configura otra nota positiva
al inaugurar el capítulo económico y brindarle mayor vitalidad a la Unasur.
El profundo cambio que está teniendo lugar, marcado
por la reconfiguración del sistema internacional, se desarrolla presentando
complejos desafíos y grandes oportunidades. Los países que integran Suramérica,
como pareciera estar sucediendo, han decidido impulsar y fortalecer la
buena vecindad mediante la preferencia por el multilateralismo y la
construcción de una identidad regional como la mejor manera para insertarse en
la nueva era histórica que se abre.