El próximo ciclo electoral latinoamericano supone un riesgo para la calificación crediticia para las economías de la región. Ello si los nuevos gobiernos no implementan disciplina fiscal. Así lo explican los analistas en la revista Semana Económica en un artículo en el que también participa Santiago Mariani, coordinador de la Maestría de Ciencia Política de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.
El politólogo analiza el contexto político que vive Argentina en el que si el presidente Mauricio Macri no mejora su fuerza congresal, se dificultará la implementación de los cambios fiscales necesarios. “La importancia de esta elección se ha elevado porque durante los dos primeros años el Gobierno ha mantenido un buen nivel de imagen positiva ante la ciudadanía pero ha tenido que lidiar con un Congreso adverso. Si el desequilibrio en favor de la oposición se mantuviera, el Gobierno tendrá por delante dos años complejos y con pocas posibilidades de realizar cambios que todavía esperan a ser impulsados”, explica.
Considera que un eventual triunfo de Unidad Ciudadana, frente que lidera la expresidenta Cristina de Kirchner como precandidata a senadora nacional, aumentaría la incertidumbre y tendría un efecto negativo porque ahondará la sensación negativa que se ha ido generando sobre Argentina durante las últimas siete u ocho décadas. “El mayor desafío estructural de Argentina es superar una larga tradición de inestabilidad política y falta de previsión en las reglas de juego. Es vista en el mundo como un país poco predecible, con alta volatilidad en sus reglas de juego, pero con un potencial enorme que no puede desplegarse básicamente por un juego político de suma cero que hace que el mundo la perciba como un lugar impredecible e inestable”.