martes, 24 de abril de 2012

La obra ejemplar de Jorge Santistevan

Medio: La República

 

Fecha: 24-04-12


Nota:


La democracia peruana no será igual sin la presencia de Jorge Santistevan de Noriega, un ser humano excepcional que trabajó, con vocación republicana y talante democrático, para iniciar la Defensoría del Pueblo y convertirla en una institución ejemplar en la defensa de los derechos ciudadanos en momentos que la democracia había sido maniatada y sus instituciones desdibujadas por el copamiento orquestado desde el poder fujimorista. Mediante su inteligencia, compromiso y honestidad, Santistevan contribuyó decididamente a sentar las bases de una institución que iluminaría a la sociedad peruana en medio de esas tenebrosas tinieblas que rodearon a la dictadura de Fujimori.

La obra ejemplar desplegada por este demócrata cabal era reconocida, con admiración y respeto, por sus colegas. Recuerdo que al referirse a su persona, en un seminario en Lima que tuvo lugar en septiembre de 2011, el académico canandiense Max Cameron lo describió como “la división de poderes durante el fujimorismo”. Es que cuando la frontera de la división de poderes había sido borrada y el estado de derecho sistemáticamente vulnerado ese funcionario decente y virtuoso se dedicaba con valentía a construir una institución que fungiera como la última salvaguarda para la ciudadanía peruana.

Su prestigio había trascendido las fronteras del Perú y organizaciones como el Centro Carter lo habían convocado para participar, junto a otras personalidades del hemisferio, en el grupo de amigos de la Carta Democrática Interamericana. Desde allí trabajó para que la Carta, el más importante acuerdo político para la difusión y vigencia de la democracia adoptado en 2001 por impulso de los peruanos, fuera perfeccionada de modo de convertirla en un mecanismo de vigilancia del sistema democrático.

En el marco de las celebraciones del décimo aniversario de la Carta un grupo de destacados intelectuales y funcionarios, convocados por el académico Thomas Legler, contribuyeron con artículos de análisis y reflexión sobre los desafíos de la Carta que formarán parte de un número especial de la revista Política de América Latina.  Santistevan contribuyó con un artículo, ahora póstumo pues recién saldrá a la luz en las próximas semanas, donde se refiere a la propuesta que venía impulsando desde el Grupo de Amigos: la creación del Ombudsman o Reportero de la democracia en el sistema interamericano.

La propuesta de un defensor de la democracia estaría dirigida esencialmente a fortalecer el cumplimiento de la Carta y para ello se constituiría una oficina que recibiría las alertas y observaciones provenientes de los distintos poderes estatales o de la sociedad civil. Mediante la propuesta de Santistevan, se cumpliría con una histórica demanda de aquellos que consideran que la defensa colectiva de la democracia no debería quedar exclusivamente en el ámbito de los poderes ejecutivos.


El mejor homenaje que le podemos tributar a este caballero, que estará por siempre en la galería de los demócratas,  es poner a consideración y debate su propuesta de un Ombudsman para fortalecer la difusión y vigencia del sistema democrático en el hemisferio, algo que supo hacer de modo ejemplar desde el Perú.