viernes, 4 de abril de 2014

Perfiles de coraje


Medio: La República


Fecha: 04-04-14

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Nota:


La distinción Perfiles de Coraje, uno de los premios más prestigiosos con el que la Fundación de la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy distingue en Estados Unidos a los mejores servidores públicos, acaba de ser otorgada al ex presidente George Bush. El comité encargado del premio eligió a Bush –padre- por el coraje político que desplegó en 1990 durante en el ejercicio de su presidencia (1989-1993) al traicionar la principal promesa que había lanzado previamente en su campaña. Se trató de una decisión de realismo político que le costó el repudio de gran parte de su base electoral y de sectores de su partido político. Su “traición” logró mejorar la economía en el mediano plazo pero tuvo como respuesta inmediata un hostigamiento sin clemencia que terminó impactando en las posibilidades de una reelección que buscó infructuosamente en 1992 pero que perdió ante Bill Clinton.

Perfiles de Coraje es el título del libro que escribió Kennedy durante su etapa de Senador cuando una convalecencia, debido a una fallida operación de su espalda que casi le cuesta la vida, lo obligó a un prolongado reposo. Esta obra, que recibió el Premio Pulitzer en la categoría de historia y contribuyó a posicionar a Kennedy en el camino a la Casa Blanca, relata la carrera de ocho senadores norteamericanos  que pusieron en riesgo sus carreras por defender ideales y principios aún cuando votantes y poderosos grupos de interés los presionaban para torcer el rumbo. Kennedy encontró en estos ocho senadores ejemplos concretos de coraje político, entendido como lo que debe hacer un servidor público en determinadas circunstancias en atención a sus propias convicciones, aún cuando por hacerlo pone en riesgo la propia carrera y encuentra la incomprensión generalizada de los votantes y el repudio de sus pares. Y eso fue lo que hizo George Bush en 1990 al aumentar los impuestos a pesar de haber empeñado su palabra en 1988 con aquella famosa promesa: “…lean mis labios, no subiré los impuestos…”. Aún a sabiendas que era una contradicción que pondría en riesgo la suerte de su carrera política, el presidente tomó de todas maneras una decisión que era imprescindible para mejorar la economía. Bush se cavó así su tumba por una razón que creía superior a la de su propia carrera política y conveniencia de corto plazo.

El fuerte cuestionamiento y el descrédito universal que existe hacia la clase política, probablemente se deba a la desilusión que existe con unos gobernantes faltos de coraje, que renuncian o esquivan las decisiones cruciales ante el cálculo, la ambición de poder cortoplacista o la complicidad con ciertos intereses concretos. Los gobernantes, en general, no están a la altura de lo que nuestras sociedades necesitan. Una praxis política de carácter especulativo y el sacrificio de las propias convicciones en el altar de la ambición, termina debilitando la gobernabilidad y vaciando de contenido a la democracia.

El premio Perfiles de Coraje es una linterna especialmente diseñada para entregar a quien se distingue por su coraje político. Esa linterna es altamente simbólica y representa la luz que aporta un servidor público cuando embestido de realismo toma decisiones con el único objetivo de hacer de nuestras sociedades un lugar más justo y con mayores oportunidades para todos aunque por ello pague un alto costo y ponga en riesgo su carrera política. El coraje político en nuestros líderes es el bien que, con excepciones, escasea y cuya falta hace de nuestras democracias cáscaras vacías para beneficio de unos pocos.